Lárgate.
domingo, 19 de octubre de 2008
viernes, 26 de septiembre de 2008
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Aclaración
Si he de encontrar finito el espacio, es por el deseo, la necesidad de encontrarte en una ubicación racional, palpable, terrenal.
Sin embargo, así como el tiempo es ilusorio, el espacio al parecer es también un elemento ficticio elaborado por nuestras mentes, rehusadas a despojarse de tantas imágenes fragmentadas por la entropía. Fragmentadas, gastadas, expiradas e inexistentes.
Imágenes, y sólo imágenes. Música. Ondas. Información. Sí. No. Tal Vez.
Sin embargo, así como el tiempo es ilusorio, el espacio al parecer es también un elemento ficticio elaborado por nuestras mentes, rehusadas a despojarse de tantas imágenes fragmentadas por la entropía. Fragmentadas, gastadas, expiradas e inexistentes.
Imágenes, y sólo imágenes. Música. Ondas. Información. Sí. No. Tal Vez.
lunes, 1 de septiembre de 2008
Teoría de la Finitud del Espacio
Me siento solo
No hoy, sino mañana
El día en que me veo obligado
A recoger tus fragmentos
De entre mundos alternos,
Paisajes prístinos
Intactos por tí.
Me siento solo
No hoy, sino mañana,
Por encontrarte ausente
En lineas temporales
Y en ubicaciones imprecisas
Estoy solo,
No hoy, sino mañana,
Por hallar límites en el espacio,
Y adjudicarle propiedades infinitas
Al cero absoluto.
Al vacío.
A la nulificación.
-Efrén Flores
No hoy, sino mañana
El día en que me veo obligado
A recoger tus fragmentos
De entre mundos alternos,
Paisajes prístinos
Intactos por tí.
Me siento solo
No hoy, sino mañana,
Por encontrarte ausente
En lineas temporales
Y en ubicaciones imprecisas
Estoy solo,
No hoy, sino mañana,
Por hallar límites en el espacio,
Y adjudicarle propiedades infinitas
Al cero absoluto.
Al vacío.
A la nulificación.
-Efrén Flores
viernes, 8 de agosto de 2008
Caer
Hay volcanes
Surgiendo de la acera
Hay hierbas
Creciendo
En la perilla de mi puerta
Hay loros en el buzón
Y no hay quien los recoja
Hay llamadas pendientes
Convertidas en ficción
Hay gestos colgados en mis paredes
Pidiendo a gritos una mancha
Hay platos limpios en la mesa
Suplicando ensuciarse
Mis manos ya no sirven;
Mi escritura se atrofió.
Mi mente se fractura,
Y por una pequeña grieta
Se han fugado todas mis ideas
Dejo todos los vasos
Medio vacíos
Como un intento inútil
De ahuyentar la depresión
Sostengo diálogos con el viento
Por combatir la tristeza,
Pero me horroriza la cercanía
Del día en que el viento me conteste
Mis puertas tienen
Cada día más cerraduras,
Pero anoche me di cuenta
Que las puso el ladrón
Once días están,
Acomodados junto al teléfono
De esperar que me llamaran
Los números que
Desde hace poco
No le pertenecen a nadie
El sarro comienza a trepar por mi imaginación
Y mis venas se llenan de seda
Y de jabón.
Mi mente es turbulenta
Por haber llenado el vacío
Con sustancia ficticia
Se han acumulado las deudas
Y no hay con que pagarlas.
¿Y qué pasó con el amor?
Quedé en llamarle después,
Pero nunca se me ocurrió preguntarle
Cuál era su teléfono.
- Efrén Flores
Surgiendo de la acera
Hay hierbas
Creciendo
En la perilla de mi puerta
Hay loros en el buzón
Y no hay quien los recoja
Hay llamadas pendientes
Convertidas en ficción
Hay gestos colgados en mis paredes
Pidiendo a gritos una mancha
Hay platos limpios en la mesa
Suplicando ensuciarse
Mis manos ya no sirven;
Mi escritura se atrofió.
Mi mente se fractura,
Y por una pequeña grieta
Se han fugado todas mis ideas
Dejo todos los vasos
Medio vacíos
Como un intento inútil
De ahuyentar la depresión
Sostengo diálogos con el viento
Por combatir la tristeza,
Pero me horroriza la cercanía
Del día en que el viento me conteste
Mis puertas tienen
Cada día más cerraduras,
Pero anoche me di cuenta
Que las puso el ladrón
Once días están,
Acomodados junto al teléfono
De esperar que me llamaran
Los números que
Desde hace poco
No le pertenecen a nadie
El sarro comienza a trepar por mi imaginación
Y mis venas se llenan de seda
Y de jabón.
Mi mente es turbulenta
Por haber llenado el vacío
Con sustancia ficticia
Se han acumulado las deudas
Y no hay con que pagarlas.
¿Y qué pasó con el amor?
Quedé en llamarle después,
Pero nunca se me ocurrió preguntarle
Cuál era su teléfono.
- Efrén Flores
jueves, 7 de agosto de 2008
Fragmentos de una Realidad Muy Poco Colorida
A las 4 de la tarde con 45 minutos, Julieta se dio cuenta de que Adamo no existía.
-
En ese mismo instante, a Julio se le terminó la tinta. Siguió escribiendo páginas, hechos, mundos enteros en blanco, cuya consistencia, compuesta meramente de palabras, era impresa solamente en el interior de su cabeza.
-
Once meses después, comenzó a llover. Xavier ofrecía un concierto a un público invisible, y al escuchar el sonido de la lluvia rebotando en el tejado, creyó que le estaban aplaudiendo. Xavier hizo una reverencia ante la audiencia inexistente.
Los Cortázares se dieron cuenta de que podían manipular sus universos individuales libremente, mientras estuvieran sumergidos dentro de sus propias dimensiones de demencia. A no ser que sus decisiones fuesen influenciadas por Yolanda.
Mientras tanto, Julio discutía en el tejado con el ente extraño que decía ser Yolanda.
Éste ser alzó sus manos para abrazarlo; Julio las tomó, entrelazando sus dedos con los de ella, y la empujó hacia el vacío.
Una Yolanda, atraída por la fuerza de la gravedad, descendía hacia el fondo del cosmos en una caída perpetua. Otra se elevaba al firmamento con igual velocidad, mientras la tercera se desplazaba horizontalmente hacia el infinito.
-
Yolanda dejó de existir, porque Julio se cansó de buscar la verdad universal.
Yolanda dejó de existir, porque Julio dejó de pensar en ella.
-
-
Yolanda se fue, a vivir en universos intemporales y simultáneos.
domingo, 6 de julio de 2008
¿Dónde Estás Yolanda? Diario de un Sueño
Cierto día en que Julio Valdepeñas había logrado superar un enigmático incidente de su pasado, se dedica a redactar la historia de su vida. En el proceso de redacción, Julio se hace testigo de la manera en que las personas más importantes de su vida poco a poco van desapareciendo, peor aún, comienza a dudar acerca de la existencia de ellos en una primera instancia.
Cada uno de los personajes que intervienen en su vida se encuentra en una búsqueda constante de la felicidad explorando incluso en los lugares menos adecuados: la depresión, el narcisismo, el placer, la tiranía, la paranoia y particularmente en la obsesión.
El sentido de la realidad se fractura con la partida de cada uno de ellos, e incluso las leyes físicas, lógicas y metafísicas ceden paso a un mundo inhabitado por la locura, el surrealismo, la demencia y una melancolía de proporciones descabelladas.
Un Julio joven solía reunirse con Aníbal Meléndez, Marlen Arteaga y Yolanda Maquiavelo bajo las sombrillas del Café Portinari, un recinto que poseía la cualidad de ser ubicuo, al encontrarse simultáneamente en Niza, Praga, Nápoles y en la Habana.
Al escribir su autobiografía, Julio decide recuperar su rastro hurgando en las bitácoras de aquella época, encontrando en ellas una Marlen desconsolada e incluso a la dueña del café, Beatrice; pero la que simplemente parecía haber sido borrada de entre las letras y las fotografías era Yolanda. Ninguna imagen o anécdota la contenía o mencionaba, a pesar de tener vívidas memorias acerca de ella (y de haber escrito considerablemente acerca de su persona). Los objetos de aquél tiempo pasado no solo no albergaban manifestación alguna de ella, sino que prácticamente negaban su existencia.
Julio se sumerge en la apasionante búsqueda de Yolanda, intentando rescatarla incluso dentro de la concepción de la verdad universal, mientras ella se convierte paulatinamente en un orificio en la tela de la realidad, que se ensancha con el tiempo mientras Julio hurga más y más en su interior, resultando solamente en un rescate fracasado y en los hilos destrozados del sentido común.
Cada uno de los personajes que intervienen en su vida se encuentra en una búsqueda constante de la felicidad explorando incluso en los lugares menos adecuados: la depresión, el narcisismo, el placer, la tiranía, la paranoia y particularmente en la obsesión.
El sentido de la realidad se fractura con la partida de cada uno de ellos, e incluso las leyes físicas, lógicas y metafísicas ceden paso a un mundo inhabitado por la locura, el surrealismo, la demencia y una melancolía de proporciones descabelladas.
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Un Julio joven solía reunirse con Aníbal Meléndez, Marlen Arteaga y Yolanda Maquiavelo bajo las sombrillas del Café Portinari, un recinto que poseía la cualidad de ser ubicuo, al encontrarse simultáneamente en Niza, Praga, Nápoles y en la Habana.
Al escribir su autobiografía, Julio decide recuperar su rastro hurgando en las bitácoras de aquella época, encontrando en ellas una Marlen desconsolada e incluso a la dueña del café, Beatrice; pero la que simplemente parecía haber sido borrada de entre las letras y las fotografías era Yolanda. Ninguna imagen o anécdota la contenía o mencionaba, a pesar de tener vívidas memorias acerca de ella (y de haber escrito considerablemente acerca de su persona). Los objetos de aquél tiempo pasado no solo no albergaban manifestación alguna de ella, sino que prácticamente negaban su existencia.
Julio se sumerge en la apasionante búsqueda de Yolanda, intentando rescatarla incluso dentro de la concepción de la verdad universal, mientras ella se convierte paulatinamente en un orificio en la tela de la realidad, que se ensancha con el tiempo mientras Julio hurga más y más en su interior, resultando solamente en un rescate fracasado y en los hilos destrozados del sentido común.
sábado, 5 de julio de 2008
Ser
Je pense que je suis, et je pense aujourd'hui.
Je sens que je suis, et je sens aujourd'hui.
-Efrén Flores
(Yo pienso que soy, y yo pienso hoy.
Yo siento que soy, y yo siento hoy.)
domingo, 8 de junio de 2008
Pensamientos Aleatorios Acerca de tu Persona
Pienso en ti, abusando de la retórica
Pienso en ti, diluyendo un ocaso (nuestro ocaso) en la melancolía.
Pienso en ti, secando mis lágrimas con sueños despojados de su existencia.
Pienso en ti, al darme cuenta de que el tiempo es un concepto inútil
Pienso en ti, puesto que sólo ocurre lo que en realidad sucede
Pienso en ti, porque nosotros no pudimos ocurrir
Pienso en ti, cruzando nostalgia con canibalismo
Pienso en ti, deletreando imágenes
Pienso en ti, imaginando letras
Pienso en ti, porque las palabras me llenan de insomnio
Pienso en ti, porque el insomnio me llena de palabras
Pienso en ti, cuando partes permaneciendo
Pienso en ti, cuando tu ausencia te hace aún mas presente.
Pienso en ti, porque no estás
Pienso en ti, porque te encuentras
Pienso en ti, porque te fuiste
Pienso en ti, porque jamas lo hiciste
Pienso en ti, cuando faltas
Pienso en ti, porque siempre lo haces
Pienso en ti, porque no eres Gota
Pienso en ti, porque eres Mar
Pienso en ti, porque no eres Nube
Pienso en ti, porque eres Firmamento
Pienso en ti, porque no eres Estrella
Pienso en ti, porque eres Cosmos
Pienso en ti, porque eres Infinita
Pienso en ti, porque te acabas
Pienso en ti, porque eres Luz
Pienso en ti, porque te apagas
Pienso en ti, porque cantabas
Pienso en ti, porque ahora canto yo
Pienso en ti, y en tu orquesta
Pienso en ti, porque ahora tengo una mejor
Pienso en ti, porque te encanta la lluvia
Pienso en ti, porque en tres días cayó un diluvio
Pienso en ti, porque eres una
Pienso en ti, porque eres cuatro
Pienso en ti, porque eres quince
Pienso en ti, porque eres número irracional
Pienso en ti, porque me hablaste
Pienso en ti, porque eres muda
Pienso en ti, porque me iluminaste
Pienso en ti, porque eres oscura
Pienso en ti, ya que mi vida carece de sustantivos
Pienso en ti, porque a nuestra oración le falta predicado.
Pienso en ti, por haber conjugado "Nosotros" en subjuntivo imperfecto
Pienso en ti, porque entre "Tu" y "Yo" jamás hubo conjunción
Pienso en ti, porque mi nombre no está en tu vocabulario
Pienso en ti, porque mi vocabulario eres tú
Pienso en ti, al no poder pensar en otra cosa
Pienso en ti, porque la otra cosa eres tú
Pienso en ti, porque es irracional
Pienso en ti, porque es abstracto
Pienso en ti, porque es elícito
Pienso en ti, porque es ilícito
Pienso en ti, porque es inmoral
Pienso en ti, porque es más ético
Pienso en ti y en todo
Pienso en ti y en el nihilismo
Pienso en ti, como armonía
Pienso en tu cacofonía
Pienso en ti, eres orden
Pienso en ti, eres caos
Pienso en ti como verdad
Pienso en ti, que eres ficción.
Pienso en ti, y en tu origen
Pienso en ti, y en tu destino
Pienso en ti, porque "la conciencia no puede comprenderse dentro de la conciencia misma"
Pienso en ti, porque somos diferentes
Pienso en ti, no nos conocimos
Pienso en ti, porque no hubo tiempo
Pienso en ti, porque el tiempo es un concepto inútil
Pienso en ti, puesto que sólo ocurre lo que en realidad sucede
Pienso en ti, porque nosotros jamás ocurrimos
Pienso en ti, porque eres ficticia
Pienso en ti, porque tu existencia te contradice
Pienso en ti, porque eres tu propia antagonista
Pienso en ti, porque eras todas las posibilidades
Pienso en ti, porque te vas
Pienso en ti, porque ya no regresas
Pienso en ti, porque me hiciste jugar con las palabras
Pienso en ti, porque soy tan mal perdedor
Pienso en ti, pues la timidez me mutila
Pienso en ti, porque tu seriedad me fragmenta
Pienso en ti, ya que la incomprensión es mi parásito
Pienso en ti, porque carecí el tiempo de comprenderte
Pienso en ti, porque el tiempo es un concepto inútil
Pienso en ti, puesto que sólo ocurre lo que en realidad sucede
Pienso en ti, porque nosotros simplemente
no pudimos ocurrir.
- Efrén Flores
Pienso en tí, porque quiero que ocurras.
Pienso en ti, diluyendo un ocaso (nuestro ocaso) en la melancolía.
Pienso en ti, secando mis lágrimas con sueños despojados de su existencia.
Pienso en ti, al darme cuenta de que el tiempo es un concepto inútil
Pienso en ti, puesto que sólo ocurre lo que en realidad sucede
Pienso en ti, porque nosotros no pudimos ocurrir
Pienso en ti, cruzando nostalgia con canibalismo
Pienso en ti, deletreando imágenes
Pienso en ti, imaginando letras
Pienso en ti, porque las palabras me llenan de insomnio
Pienso en ti, porque el insomnio me llena de palabras
Pienso en ti, cuando partes permaneciendo
Pienso en ti, cuando tu ausencia te hace aún mas presente.
Pienso en ti, porque no estás
Pienso en ti, porque te encuentras
Pienso en ti, porque te fuiste
Pienso en ti, porque jamas lo hiciste
Pienso en ti, cuando faltas
Pienso en ti, porque siempre lo haces
Pienso en ti, porque no eres Gota
Pienso en ti, porque eres Mar
Pienso en ti, porque no eres Nube
Pienso en ti, porque eres Firmamento
Pienso en ti, porque no eres Estrella
Pienso en ti, porque eres Cosmos
Pienso en ti, porque eres Infinita
Pienso en ti, porque te acabas
Pienso en ti, porque eres Luz
Pienso en ti, porque te apagas
Pienso en ti, porque cantabas
Pienso en ti, porque ahora canto yo
Pienso en ti, y en tu orquesta
Pienso en ti, porque ahora tengo una mejor
Pienso en ti, porque te encanta la lluvia
Pienso en ti, porque en tres días cayó un diluvio
Pienso en ti, porque eres una
Pienso en ti, porque eres cuatro
Pienso en ti, porque eres quince
Pienso en ti, porque eres número irracional
Pienso en ti, porque me hablaste
Pienso en ti, porque eres muda
Pienso en ti, porque me iluminaste
Pienso en ti, porque eres oscura
Pienso en ti, ya que mi vida carece de sustantivos
Pienso en ti, porque a nuestra oración le falta predicado.
Pienso en ti, por haber conjugado "Nosotros" en subjuntivo imperfecto
Pienso en ti, porque entre "Tu" y "Yo" jamás hubo conjunción
Pienso en ti, porque mi nombre no está en tu vocabulario
Pienso en ti, porque mi vocabulario eres tú
Pienso en ti, al no poder pensar en otra cosa
Pienso en ti, porque la otra cosa eres tú
Pienso en ti, porque es irracional
Pienso en ti, porque es abstracto
Pienso en ti, porque es elícito
Pienso en ti, porque es ilícito
Pienso en ti, porque es inmoral
Pienso en ti, porque es más ético
Pienso en ti y en todo
Pienso en ti y en el nihilismo
Pienso en ti, como armonía
Pienso en tu cacofonía
Pienso en ti, eres orden
Pienso en ti, eres caos
Pienso en ti como verdad
Pienso en ti, que eres ficción.
Pienso en ti, y en tu origen
Pienso en ti, y en tu destino
Pienso en ti, porque "la conciencia no puede comprenderse dentro de la conciencia misma"
Pienso en ti, porque somos diferentes
Pienso en ti, no nos conocimos
Pienso en ti, porque no hubo tiempo
Pienso en ti, porque el tiempo es un concepto inútil
Pienso en ti, puesto que sólo ocurre lo que en realidad sucede
Pienso en ti, porque nosotros jamás ocurrimos
Pienso en ti, porque eres ficticia
Pienso en ti, porque tu existencia te contradice
Pienso en ti, porque eres tu propia antagonista
Pienso en ti, porque eras todas las posibilidades
Pienso en ti, porque te vas
Pienso en ti, porque ya no regresas
Pienso en ti, porque me hiciste jugar con las palabras
Pienso en ti, porque soy tan mal perdedor
Pienso en ti, pues la timidez me mutila
Pienso en ti, porque tu seriedad me fragmenta
Pienso en ti, ya que la incomprensión es mi parásito
Pienso en ti, porque carecí el tiempo de comprenderte
Pienso en ti, porque el tiempo es un concepto inútil
Pienso en ti, puesto que sólo ocurre lo que en realidad sucede
Pienso en ti, porque nosotros simplemente
no pudimos ocurrir.
- Efrén Flores
Pienso en tí, porque quiero que ocurras.
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